lunes, 4 de junio de 2012

LA POESÍA CULTA MEDIEVAL DEL SIGLO XV.

Tres son los grandes poetas cultos del siglo XV: Marqués de Santillana, Juan de Mena y Jorge Manrique.
EL Marqués de Santillana lo vamos a mencionar porque utilizó por primera vez el soneto en una obra que se llama Soneto fechos al itálico modo, ya que el soneto es una estrofa que procede de Italia. En esta estrofa se utiliza el verso endecasílabo, el que tiene 11 sílabas, que va a sustituir al octosílabo en la poesía castellana a partir del siglo XVI cuando Garcilaso de la Vega lo aclimate definitivamente.
De los tres poetas, Jorge Manrique, con sus Coplas a la muerte de su padre, es el más imperecedero, su poesía se sigue leyendo hoy como ayer y sigue estando de actualidad ya que el tema que trata, el paso del tiempo es un tema universal para el hombre.
Coplas de Don Jorge Manrique por la muerte de su padre.
               I
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
                II
Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.
                III
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Jorge Manrique

El poema tiene una parte muy poética y eficaz expresivamente por el uso del recurso del UBI SUNT? ¿Dónde están?
             IX
  Dezidme: La hermosura,
la gentil frescura y tez
  de la cara,
la color e la blancura,
cuando viene la vejez,
  ¿cuál se para?
  Las mañas e ligereza
e la fuerça corporal
  de juventud,
todo se torna graveza
cuando llega el arrabal
  de senectud.
                  XVII
  ¿Qué se hizieron las damas,
sus tocados e vestidos,
  sus olores?
¿Qué se hizieron las llamas
de los fuegos encendidos
  d'amadores?
  ¿Qué se hizo aquel trovar,
las músicas acordadas
  que tañían?
¿Qué se hizo aquel dançar,
aquellas ropas chapadas
  que traían?
-Significado de elegía: 

Composición en prosa o poesía en la que se expresa un sentimiento de dolor o pena por una desgracia individual o colectiva, especialmente por la muerte de una persona.
Compuso las coplas en 1476, y éstas se publicaron por primera vez en Sevilla en 1494. Está formada por cuarenta coplas de pie quebrado o manriqueñas. Cada estrofa consta de dos sextillas de pie quebrado .
    8a                8d
    8b                8e
    4c                4f
    8a                8d
    8b                8e
    4c                4f
    Algunos pies quebrados son pentasílabos en vez de tetrasílabos.


JORGE MANRIQUE  (1440-1479)

 Se ignora mucho de su vida, pero existen datos importantes sobre ella. Fue oriundo de Paredes de Nava; hijo del conde de Paredes, don Rodrigo Manrique, y de doña Mencía de Figueroa.

 A pesar que su vida fue corta, la vivió intensamente. Fue señor de Belmontejo, miembro de la Orden de Santiago. Intervino en varias batallas, siempre un leal paladín de la reina Isabel. Luchó con valentía y fiereza. En una de esas batallas, en Uclés, ante el castillo de Garcí Muñoz, fue herido mortalmente, y en ese mismo sitio le dieron sepultura.

 Escribió varias canciones que aparecen en diversos cancioneros. Su gloria como poeta proviene de sus famosa Coplas a la muerte de su padre. Un poema que consta de cuarenta y tres coplas en “pie quebrado”, de las cuales una tercera parte está dedicada a su padre y el resto, la mayoría, a la muerte en su sentido universal, lo cual hace de este poema una obra universalmente reconocida. Parece ser que Lope de Vega dijo que este poema “merecía estar escrito con letras de oro”.
Coplas a la muerte de su colega.

SINTAXIS: ANÁLISIS DE ORACIONES.

Practica la sintaxis en las siguientes páginas:
SINTAXIS INTERACTIVA
PRACTICA AQUÍ
LIBROSVIVOS SM


lunes, 28 de mayo de 2012

LA PRIMERA PROSA MEDIEVAL DEL SIGLO XIV

Hasta el siglo XIV no se escribió la narración en prosa, en castellano.
El Conde Lucanor de Don Juan Manuel, de 1935  es la primera obra escrita en prosa y está formada por 51 cuentos o exemplos que tienen un fin didáctico es decir sirve para enseñar y tienen siempre la misma estructura:
1) El Conde Lucanor plantea un problema a su ayo patronio.
2) Patronio le contesta con un cuento.
3) Posteriormente, le explica como aplicar el cuento a su problema y le da un consejo.
4) Don Juan Manuel decide incluir el cuento en un libro y le añade una moraleja final.

Cuento de Doña Truhana
Otra vez hablaba el conde Lucanor con Patronio en esta guisa:
-Patronio, un hombre me dijo una razón y mostrome la manera cómo podía ser. Y bien os digo que tantas maneras de aprovechamiento hay en ella que, si Dios quiere que se haga así como él me dijo, que sería mucho de pro pues tantas cosas son que nacen las unas de las otras que al cabo es muy gran hecho además.
Y contó a Patronio la manera cómo podría ser. Desde que Patronio entendió aquellas razones, respondió al conde en esta manera:
-Señor conde Lucanor, siempre oí decir que era buen seso atenerse el hombre a las cosas ciertas y no a las vanas esperanzas pues muchas veces a los que se atienen a las esperanzas, les acontece lo que le pasó a doña Truhana.
Y el conde le preguntó como fuera aquello.
-Señor conde -dijo Patronio-, hubo una mujer que tenía nombre doña Truhana y era bastante más pobre que rica; y un día iba al mercado y llevaba una olla de miel en la cabeza. Y yendo por el camino, comenzó a pensar que vendería aquella olla de miel y que compraría una partida de huevos y de aquellos huevos nacerían gallinas y después, de aquellos dineros que valdrían, compraría ovejas, y así fue comprando de las ganancias que haría, que hallóse por más rica que ninguna de sus vecinas.
Y con aquella riqueza que ella pensaba que tenía, estimó cómo casaría sus hijos y sus hijas, y cómo iría acompañada por la calle con yernos y nueras y cómo decían por ella cómo fuera de buena ventura en llegar a tan gran riqueza siendo tan pobre como solía ser.
Y pensando esto comenzó a reír con gran placer que tenía de su buena fortuna, y riendo dio con la mano en su frente, y entonces cayóle la olla de miel en tierra y quebróse. Cuando vio la olla quebrada, comenzó a hacer muy gran duelo, temiendo que había perdido todo lo que cuidaba que tendría si la olla no se le quebrara.
Y porque puso todo su pensamiento por vana esperanza, no se le hizo al cabo nada de lo que ella esperaba.
Y vos, señor conde, si queréis que los que os dijeren y lo que vos pensareis sea todo cosa cierta, creed y procurad siempre todas cosas tales que sean convenientes y no esperanzas vanas. Y si las quisiereis probar, guardaos que no aventuréis ni pongáis de los vuestro, cosa de que os sintáis por esperanza de la pro de lo que no sois cierto.
Al conde le agradó lo que Patronio le dijo e hízolo así y hallóse bien por ello.
Y porque a don Juan contentó este ejemplo, hízolo poner en este libro e hizo estos versos:
A las cosas ciertas encomendaos
y las vanas esperanzas, dejad de lado.
Fábula de esopo(s. VI a.C)
Una lechera llevaba en la cabeza un cubo de leche recién ordeñada y caminaba hacia su casa soñando despierta. "Como esta leche es muy buena", se decía, "dará mucha nata. Batiré muy bien la nata hasta que se convierta en una mantequilla blanca y sabrosa, que me pagarán muy bien en el mercado. Con el dinero, me compraré un canasto de huevos y, en cuatro días, tendré la granja llena de pollitos, que se pasarán el verano piando en el corral. Cuando empiecen a crecer, los venderé a buen precio, y con el dinero que saque me compraré un vestido nuevo de color verde, con tiras bordadas y un gran lazo en la cintura. Cuando lo vean, todas las chicas del pueblo se morirán de envidia. Me lo pondré el día de la fiesta mayor, y seguro que el hijo del molinero querrá bailar conmigo al verme tan guapa. Pero no voy a decirle que sí de buenas a primeras. Esperaré a que me lo pida varias veces y, al principio, le diré que no con la cabeza. Eso es, le diré que no: "¡así! "
La lechera comenzó a menear la cabeza para decir que no, y entonces el cubo de leche cayó al suelo, y la tierra se tiñó de blanco. Así que la lechera se quedó sin nada: sin vestido, sin pollitos, sin huevos, sin mantequilla, sin nata y, sobre todo, sin leche: sin la blanca leche que le había incitado a soñar.
-¿Qué es una Fábula? 

Es una forma literaria que consta de un texto o narración cuyo contenido es ficticio y que tras su final deja una moraleja o enseñanza. 

Cuento de un mancebo que se casó con una mujer brava.
Cuento de la lechera.(s. XVIII)
Llevaba en la cabeza
una lechera el cántaro al mercado
con aquella presteza,
aquel aire sencillo, aquel agrado,
que va diciendo a todo el que lo advierte
¡Yo sí que estoy contenta con mi suerte!
Porque no apetecía
más compañía que su pensamiento,
que alegre le ofrecía
inocentes ideas de contento.
Marchaba sola la feliz lechera,
y decía entre sí de esta manera:
"Esta leche vendida,
en limpio me dará tanto dinero,
y con esta partida
un canasto de huevos comprar quiero,
para sacar cien pollos, que al estío
merodeen cantando el pío, pío"
"Del importe logrado
de tanto pollo mercaré un cochino;
con bellota, salvado,
berza, castaña engordará sin tino;
tanto que puede ser que yo consiga
ver como se le arrastra la barriga"
"Llevarélo al mercado:
sacaré de él sin duda buen dinero;
compraré de contado
una robusta vaca y un ternero,
que salte y corra toda la campaña,
hasta el monte cercano a la cabaña".
Con este pensamiento
enajenada, brinca de manera
que a su salto violento
el cántaro cayó. ¡Pobre lechera!
¡Qué compasión! Adiós leche, dinero,
huevos, pollos, lechón, vaca y ternero.
¡Oh loca fantasía!,
¡Qué palacios fabricas en el viento!
Modera tu alegría;
no sea que saltando de contento,
al contemplar dichosa tu mudanza,
quiebre tu cantarilla la esperanza.
No seas ambiciosa
de mejor o más próspera fortuna;
que vivirás ansiosa
sin que pueda saciarte cosa alguna.
No anheles impaciente el bien futuro:
mira que ni el presente está seguro.

-Opinión: que no hay que pensar en el futuro sino en el presente y vivirlo.
-Castillos en el aire: hacerse ilusiones vanas.
Cuento de Las mil y una noches.





domingo, 27 de mayo de 2012

MESTER DE CLERECÍA SIGLOS XII Y XIV.

Un monje copista

Un códice


Mester trago femoso, non es de joglaría
Mester es sen pecado, ca es de clerezía
fablar curso rimado por la cuaderna via,
a silabas cuntadas,ca es gran maestria.
-Castellano antiguo
-Versos alejandrinos=14 sílabas

Quiero fer una prosa en román paladino,
En cual suele el pueblo fablar con su vezino,
Ca no so tan letrado por fer otro latino:
Bien valdrá, como creo, un vaso de bon vino

Mester: Género de literatura cultivado por los clérigos o personas doctas de la Edad Media, por oposición al de juglaría.


viernes, 25 de mayo de 2012

ACTIVIDADES SOBRE EL ROMANCERO



1ª.- Lee el romance que va a continuación las veces que sea necesario para entenderlo perfectamente. Utiliza el diccionario para saber el significado de las palabras señaladas en negrita:
EL REINO PERDIDO
(Anónimo)
Hay muchos romances protagonizados por don Rodrigo que recogen diversas leyendas sobre
el último rey godo. Los amores ilícitos de éste con La Cava llevaron al padre de ésta, don
Julián, a tomar venganza y a facilitar la entrada de los musulmanes en España.
Las huestes de don Rodrigo
desmayaban y huían
cuando en la octava batalla
sus enemigos vencían.
Rodrigo deja sus tiendas
y del real se salía,
solo va el desventurado,
sin ninguna compañía:
el caballo de cansado
ya moverse no podía,
camina por donde quiere
que no le estorba la vía.
El Rey va tan desmayado
que sentido no tenía:
muerto va de sed y hambre,
de verle era gran mancilla:
iba tan tinto de sangre
que una brasa parecía.

Las armas lleva abolladas,
que eran de gran pedrería:
la espada lleva hecha sierra
de los golpes que tenía:

el almete de abollado
en la cabeza se hundía:
la cara llevaba hinchada
del trabajo que sufría.
Subióse encima de un cerro,
el más alto que veía:
desde allí mira su gente
cómo iba de vencida,



de allí mira sus banderas
y estandartes que tenía,
cómo están todos pisados
que la tierra los cubría;
mira por los capitanes,
que ninguno aparecía;
mira el campo tinto en sangre,
la cual arroyos corría.
Él, triste de ver aquesto,
gran mancilla en sí tenía,
llorando de los sus ojos
desta manera decía:
"Ayer era rey de España,
hoy no lo soy de una villa;
ayer villas y castillos,
hoy ninguno poseía:
ayer tenía criados
y gente que me servía,
hoy no tengo ni una almena
que pueda decir que es mía.
¡Desdichada fue la hora,
desdichado fue aquel día
en que nací y heredé
la tan grande señoría,
pues lo había de perder
todo junto y en un día!
¡Oh muerte!, ¿por qué no vienes
y llevas esta alma mía
de aqueste cuerpo mezquino,
pues se te agradecería?"



2.-Responde a las siguientes preguntas.
a) ¿ De qué composiciones surgieron los primeros romances? Del cantar de gesta. 
b) ¿Qué es un hemistiquio? La mitad de un verso.
c) ¿A qué se llama cesura? Una pausa.
d) Para qué se componían originalmente los romances? Para ser recitados o cantados.
e) ¿A qué género pertenecen los romances? género épico.
f) ¿Qué clase de romance es? romance histórico.
g) ¿Cómo se han transmitido los romances? transmision oral, de generación en generación
h) Este romance pertenece al romancero nuevo o al viejo? ¿Por qué? ¿En qué se diferencian el romancero nuevo y el viejo? ¿En qué épocas se cultivan uno y otro? Es un romance viejo, porque el autor es anónimo.
El romancero nuevo están escritos por autores conocidos y cultos y el romancero viejo son romances anónimos.
El romancero nuevo a partir de la segunda mitad del siglo XVI y el romancero viejo desde el siglo XIV al siglo XVI.
i) Analiza desde el punto de vista métrico los siguientes verso del romance:

Las huestes de don Rodrigo
desmayaban y huían
cuando en la octava batalla
sus enemigos vencían.
Rodrigo deja sus tiendas
y del real se salía,
solo va el desventurado,
sin ninguna compañía:
el caballo de cansado
ya moverse no podía,
camina por donde quiere
que no le estorba la vía.
Número de sílabas de cada verso: 8
Versos que riman entre sí:
Versos que quedan sueltos:
¿Qué clase rima tienen? asonante
Escribe el esquema métrico de este fragmento:
Copia en forma de cantar de gesta estos versos dejando un espacio en blanco para separar los hemistiquios y realiza su análisis métrico:
Número de sílabas de cada verso: 8
Versos que riman entre sí : todos
Rima: consonante
Esquema métrico:
Las huestes de don Rodrigo desmayaban y huían
cuando en la octava batalla    sus enemigos vencían
Rodrigo deja sus tiendas       y del real se salía,
solo va el desventurado    sin ninguna compañía:
el caballo de cansado     ya moverse no podía,
camina por donde quiere   que no le estorba la vía.











j) Copia a la derecha ordenando los hechos que aparecen en el romance como corresponda.








Don Rodrigo se aleja del campo de batalla.
Don Rodrigo llama a la muerte.
Don Rodrigo contempla a su ejército vencido.
Don Rodrigo se lamenta de su desgracia.



k) En el romance hay algunas palabras como “desta”, “aquesto” que son arcaísmos, busca qué es un arcaísmo.
Elemento lingüístico cuya forma o significado, resultan anticuados en relación con un momento determinado.

l) En el romance hay algunas hipérboles que dan más expresividad al texto. Busca qué es una hipérbole y di si las subrayadas en rojo son hipérboles y por qué.
hipérbole: Figura que consiste en aumentar o disminuir excesivamente aquello de que se habla.
Sí son hipérboles,porque exagera las cosas que dice.


  1. Resume brevemente el argumento del romance:


lunes, 21 de mayo de 2012

ROMANCERO NUEVO

Romance sonámbulo.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

--Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
--Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
--Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
--¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.


Romance actual
El crimen de Don Benito

ROMANCES DE CIEGO.
Se denomina romances de ciego a aquellos romances procedentes de ediciones de pliego que después se hicieron populares, hasta el punto de que solían ser invidentes quienes los iban cantando de pueblo en pueblo; también los vendían en pliegos de cordel.
Los romances de ciego se diferencian de los romances tradicionales, fundamentalmente, en que su estilo no es culto.
Con tendencia a narrar sucesos truculentos, suelen ser contados con el máximo detalle para intentar convencer de la veracidad de hechos que se dan a conocer en los mismos. Los que trabajaban recitando los romances de viejo lo hacían para ganarse la vida.






ROMANCERO VIEJO:CLASIFICACIÓN

 Estudia aqui los romances

Romance épico-lírico.
Romance del prisionero.
Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.

Romance fronterizo.
Abenámar, Abenámar.
"¡Abenámar, Abenámar,
moro de la morería,
el día que tú naciste
grandes señales había!
Estaba la mar en calma,
la luna estaba crecida:
Moro que en tal signo nace
no debe decir mentira."
Allí respondiera el moro,
bien oiréis lo que decía:
"Yo te lo diré, señor,
aunque me cueste la vida,
porque soy hijo de un moro
y una cristiana cautiva;
siendo yo niño y muchacho,
mi madre me lo decía:
que mentira no dijese,
que era grande villanía:
por tanto, pregunta, rey,
que la verdad te diría."
"Yo te agradezco, Abenámar
aquesa tu cortesía.
¿Qué castillos son aquéllos?
¡Altos son y relucían!

Romance histórico.
Romance a cazar va don Rodrigo.
A cazar va don Rodrigo,   y aun don Rodrigo de Lara:
con la grande siesta que hace   arrimádose ha a una haya,
maldiciendo a Mudarrillo,   hijo de la renegada,
que si a las manos le hubiese,   que le sacaría el alma.
El señor estando en esto,   Mudarrillo que asomaba.
—Dios te salve, caballero,   debajo la verde haya.
—Así haga a ti, escudero,   buena sea tu llegada.
—Dígasme tú, el caballero,   ¿cómo era la tu gracia?
—A mí dicen don Rodrigo,   y aun don Rodrigo de Lara,
cuñado de Gonzalo Gustos,   hermano de doña Sancha;
por sobrinos me los hube   los siete infantes de Salas;
espero aquí a Mudarrillo,   hijo de la renegada;
si delante lo tuviese,   yo le sacaría el alma.
—Si a ti te dicen don Rodrigo,   y aun don Rodrigo de Lara,
a mí Mudarra González,   hijo de la renegada;
de Gonzalo Gustos hijo   y anado de doña Sancha;
por hermanos me los hube   los siete infantes de Salas.
Tú los vendiste, traidor,   en el val de Arabiana,
mas si Dios a mí me ayuda,   aquí dejarás el alma.
—Espéresme, don Gonzalo,   iré a tomar las mis armas.
—El espera que tú diste   a los infantes de Lara,
aquí morirás, traidor,   enemigo de doña Sancha.

Romance legendario.
El infante Arnaldos

¡Quién hubiera tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo el infante Arnaldos
la mañana de San Juan!
Andando a buscar la caza             
para su halcón cebar,
vio venir una galera
que a tierra quiere llegar;
las velas trae de sedas,
la jarcia de oro torzal,             
áncoras tiene de plata,
tablas de fino coral.
Marinero que la guía,
diciendo viene un cantar
que la mar ponía en calma,           
los vientos hace amainar;
los peces que andan al hondo,
arriba los hace andar;
las aves que van volando,
al mástil vienen posar.              
Allí habló el infante Arnaldos,
bien oiréis lo que dirá:
«Por tu vida, el marinero,
dígasme ora ese cantar.»
Respondióle el marinero,             
tal respuesta le fue a dar:
«Yo no digo mi canción
sino a quien conmigo va.»  
 
Romance carolingio.
Romance de doña Alda
En París está doña Alda,   la esposa de don Roldán,
trescientas damas con ella   para la acompañar:
todas visten un vestido,   todas calzan un calzar,
todas comen a una mesa,   todas comían de un pan,
si no era doña Alda,   que era la mayoral;
las ciento hilaban oro,   las ciento tejen cendal,
las ciento tañen instrumentos   para doña Alda holgar.
Al son de los instrumentos   doña Alda dormido se ha;
ensoñado había un sueño,   un sueño de gran pesar.
Recordó despavorida   y con un pavor muy grande;
los gritos daba tan grandes   que se oían en la ciudad.
Allí hablaron sus doncellas,   bien oiréis lo que dirán:
—¿Qué es aquesto, mi señora?   ¿quién es el que os hizo mal?
—Un sueño soñé, doncellas,   que me ha dado gran pesar:
que me veía en un monte   en un desierto lugar:
do so los montes muy altos   un azor vide volar,
tras dél viene una aguililla   que lo ahínca muy mal.
El azor, con grande cuita,   metióse so mi brial,
el aguililla, con gran ira,   de allí lo iba a sacar;
con las uñas lo despluma,   con el pico lo deshace.
Allí habló su camarera,   bien oiréis lo que dirá:
—Aquese sueño, señora,   bien os lo entiendo soltar:
el azor es vuestro esposo   que viene de allén la mar,
el águila sedes vos,   con la cual ha de casar,
y aquel monte es la iglesia,   donde os han de velar.
—Si así es, mi camarera,   bien te lo entiendo pagar.
Otro día de mañana   cartas de fuera le traen:
tintas venían por dentro,   de fuera escritas con sangre,
que su Roldán era muerto   en caza de Roncesvalles.

Romance novelasco
Garganta la Olla
Allá en Garganta la Olla,  
en la Vera de Plasencia,
salteóme una serrana,  
blanca, rubia, ojimorena.
Trae el cabello trenzado  
debajo de una montera
y, porque no la estorbara,  
muy corta la faldamenta.
Entre los montes andaba  
de una en otra ribera,  
con una honda en sus manos  
y en sus hombros una flecha. 
Tomárame por la mano  
y me llevara a su cueva;
por el camino que iba  
tantas de las cruces viera.
Atrevíme y preguntéle  
qué cruces eran aquellas,
y me respondió diciendo  
que de hombres que muerto hubiera.
Esto me responde y dice,
como entre medio risueña: 
Y así haré de ti, cuitado, 
cuando mi voluntad sea. 
Diome yesca y pedernal 
para que lumbre encendiera, 
y mientras que la encendía,  
aliña una grande cena;
de perdices y conejos  
su pretina saca llena,  
y después de haber cenado  
me dice: —Cierra la puerta. 
Hago como que la cierro,  
y la dejé entreabierta.
Desnudóse y desnudéme 
y me hace acostar con ella. 
Cansada de sus deleites 
muy bien dormida se queda,
y en sintiéndola dormida  
sálgome la puerta afuera.
Los zapatos en la mano  
llevo porque no me sienta, 
y poco a poco me salgo 
y camino a la ligera.
Más de una legua había andado 
sin revolver la cabeza, 
y cuando mal me pensé 
yo la cabeza volviera.
Y en esto la vi venir, 
bramando como una fiera,
saltando de canto en canto, 
brincando de peña en peña. 
Aguarda [me dice], aguarda, 
espera, mancebo, espera, 
me llevarás una carta 
escrita para mi tierra.
Toma, llévala a mi padre,  
dirásle que quedo buena. 
Enviadla vos con otro, 
o sed vos la mensajera.
 
-Romancero viejo: S.XIV-XVI Anónimo.
-Romancero nuevo: S.XVI-S.XX Y S.XXI Autores conocidos.